El proyecto EL PLAN es una historia de ficción contada a través de unos personajes
cuyas vidas construiremos sobre el dramático episodio de los niños robados vivido en
España, para mostrar que la actual clase dirigente, es fruto de un plan diseñado en pleno
franquismo.





A mediados de agosto de 1938 Antonio Vallejo Nágera recibe un telegrama de Francisco
Franco confirmándole la autorización para la puesta en marcha del Gabinete de
Investigaciones Psicológicas. Los campos de concentración de Burgos y Málaga
proveerán de los sujetos de estudio necesarios para las investigaciones sobre las relaciones
entre debilidad mental y marxismo.


Fruto de sus investigaciones Vallejo Nágera llega a la conclusión de que la única manera
de parar la contaminación de estos sujetos al Nuevo Estado Español, es la segregación de
los niños de las familias contaminadas por la ideología Comunista-Democrático-Marxista.


Durante los últimos años de la guerra y los primeros de la posguerra son retirados del seno
familiar los hijos de las prisioneras republicanas y más tarde de familias “Rojas” para ser
entregados a familias afectas al régimen y posteriormente a organizaciones afines al
Nuevo Estado. Sólo en los primeros años de la posguerra se calcula que fueron sustraídos
de sus familias cerca de 30.000 niños.


A medida que fueron pasando los años esta estructura fue perdiendo parte de su carácter
ideológico para convertirse en una fuente de ingresos para aquellos colectivos
responsables de ella. Hasta finales de los 60 solo se vieron implicadas en esta trama las
élites sociales dirigentes y solo a partir de ese momento también se vio implicada la
incipiente clase media. Según los cálculos más conservadores se estima que puede haber
entre 300.000 y 400.000 afectados en este periodo de tiempo.



El destino de los niños durante buena parte de este proceso fueron las clases dirigentes
próximas al Régimen y su nueva cuna los ha mantenido en ese estrato social hasta
nuestros días. Militares, Políticos, Jueces, Notarios, Empresarios o Altos Funcionarios,
forman parte de los puestos que aun hoy han estado reservados a los herederos del
Régimen, desde donde siguen dirigiendo nuestros destinos.